Los axones en el corazón de las enfermedades neurodegenerativas

Los axones en el corazón de las enfermedades neurodegenerativas

Los axones, estas largas prolongaciones de las neuronas, desempeñan un papel central en el funcionamiento del cerebro. Su deterioro, llamado axonopatía, es reconocido actualmente como un mecanismo temprano y mayor en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, el Parkinson, el Huntington y la esclerosis lateral amiotrófica. Estas estructuras únicas, a veces de más de un metro de largo, aseguran la transmisión rápida de las señales nerviosas y el transporte de moléculas esenciales entre el cuerpo celular y las sinapsis. Su vulnerabilidad proviene tanto de su organización compleja como de su dependencia de un entorno celular estable.

Los axones están rodeados por una vaina de mielina que acelera la conducción de las señales eléctricas. Su funcionamiento también se basa en un sistema de transporte bidireccional, donde motores moleculares mueven orgánulos, proteínas y vesículas a lo largo de los microtúbulos. Cuando este transporte se ve perturbado, se acumulan proteínas tóxicas, como el beta-amiloide en la enfermedad de Alzheimer o la alfa-sinucleína en la enfermedad de Parkinson. Estos agregados bloquean el tráfico axonal y desencadenan una cascada de disfunciones.

Las células gliales, como los astrocitos y la microglía, participan activamente en la salud de los axones. Sin embargo, en situaciones patológicas, se convierten en actores de la degeneración. Por ejemplo, los astrocitos pierden su capacidad para proporcionar soporte metabólico, mientras que la microglía, al activarse en exceso, libera moléculas inflamatorias que dañan los axones. La pérdida de mielina, frecuentemente observada en estas enfermedades, expone los axones y agrava su vulnerabilidad.

Avances recientes muestran que perturbaciones tempranas del tráfico endosomal en los axones, como la hiperactivación de la proteína Rab5, favorecen la acumulación de proteínas tóxicas y la degradación de los orgánulos. Estos mecanismos se ven reforzados por mutaciones genéticas que afectan la regulación del transporte o la degradación de los desechos celulares.

Dirigirse a los axones y su entorno glial abre nuevas pistas terapéuticas. Algunas estrategias buscan restaurar el transporte axonal, modular la actividad de las células gliales o reforzar la producción de energía en los axones. Se están estudiando moléculas capaces de estabilizar los microtúbulos, normalizar la actividad de Rab5 o mejorar el metabolismo axonal. Estos enfoques podrían ralentizar la progresión de las enfermedades neurodegenerativas protegiendo estas estructuras esenciales incluso antes de que aparezcan los síntomas.


Sources utilisées

Source du rapport

DOI : https://doi.org/10.1186/s40035-026-00543-7

Titre : Axonopathy: mechanisms and potential therapeutic targets for neurodegenerative diseases

Revue : Translational Neurodegeneration

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Ruinan Shen; Kijung Sung; Jianqing Ding; Chengbiao Wu

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