La estimulación de la médula espinal mejora la función motora de los brazos tras un ictus
La parálisis parcial de los brazos y las manos sigue siendo una de las principales causas de discapacidad tras un accidente cerebrovascular. A pesar de los avances en rehabilitación, los programas actuales no siempre permiten alcanzar las dosis elevadas de terapia necesarias para observar mejoras significativas. Un estudio reciente explora un nuevo enfoque: la estimulación eléctrica de la médula espinal cervical para restaurar la función motora sin necesidad de rehabilitación intensiva.
Siete personas con deficiencias motoras graves y crónicas tras un ictus participaron en este estudio. Se les implantaron electrodos en la médula espinal cervical durante cuatro semanas. No se reportaron efectos adversos graves. Desde la activación de la estimulación, se observó una mejora inmediata de la función motora en todos los participantes, con un aumento promedio del 32 % en la fuerza muscular y una mejora de 5,6 puntos en la escala de evaluación estandarizada. Tres de los siete participantes, que presentaban conectividad residual entre el cerebro y los músculos de los dedos, incluso recuperaron movimientos más precisos de las manos y los dedos.
Aunque los participantes solo realizaron 8,6 horas de actividad motora, de las cuales 5,5 horas con la estimulación activada, sus resultados mejoraron en promedio 6,6 puntos en la escala de evaluación al final del estudio en comparación con el inicio. Además, se constató una reducción de la espasticidad, esa rigidez muscular característica tras un ictus, en todos los participantes. Los resultados también sugieren que la preservación de la función sensorial podría ser un factor clave para determinar quién responderá mejor a esta terapia.
Este enfoque abre el camino a una solución neuroprotésica implantable para ayudar a las personas a recuperar una mayor autonomía en su vida cotidiana. A diferencia de los métodos tradicionales, que buscan potenciar los efectos de la rehabilitación, esta técnica actúa directamente sobre el sistema nervioso para facilitar los movimientos, ofreciendo resultados inmediatos y duraderos. Las mejoras más marcadas se observaron cuando la estimulación estaba activada, lo que confirma su potencial como herramienta permanente para compensar las deficiencias motoras post-ictus.
Los investigadores también señalaron que este método podría ser particularmente beneficioso para las personas cuyas lesiones cerebrales limitan fuertemente los movimientos. Al dirigirse específicamente a los segmentos de la médula espinal asociados con los músculos del brazo y la mano, la estimulación permite eludir parcialmente los daños causados por el ictus. Los participantes informaron mejoras concretas en tareas cotidianas, como sostener objetos o realizar gestos de precisión, lo que demuestra el impacto práctico de esta tecnología.
Finalmente, este estudio muestra que la estimulación de la médula espinal podría representar una alternativa prometedora a los tratamientos actuales de la espasticidad, a menudo costosos e invasivos. Las reducciones observadas en la rigidez muscular compiten con las obtenidas por otros métodos, pero con la ventaja de un enfoque reversible y ajustable según las necesidades individuales.
Sources utilisées
Source du rapport
DOI : https://doi.org/10.1038/s41591-026-04435-1
Titre : Spinal cord stimulation for upper limb motor function in people with chronic post-stroke hemiparesis: a feasibility trial
Revue : Nature Medicine
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Roberto M. de Freitas; Shovan Bhatia; Erynn Sorensen; Nikhil Verma; Erick Carranza; Scott Ensel; Luigi Borda; Amy Boos; Jeff Goldsmith; Lee E. Fisher; Daryl P. Fields; Marc P. Powell; Shane Gordon; Jeffrey Balzer; Robert M. Friedlander; George F. Wittenberg; Peter C. Gerszten; John W. Krakauer; Elvira Pirondini; Douglas J. Weber; Marco Capogrosso