El microbiota intestinal influye en el tratamiento y el pronóstico de los cánceres
El microbiota intestinal desempeña un papel clave en el desarrollo de los cánceres, la eficacia de los tratamientos y la gestión de los efectos secundarios. Investigaciones recientes muestran que ciertas bacterias intestinales pueden favorecer o, por el contrario, frenar la progresión de los tumores. Por ejemplo, cepas como Bifidobacterium o Akkermansia muciniphila mejoran la eficacia de las inmunoterapias contra el cáncer, mientras que otras, como Fusobacterium nucleatum, están asociadas a una resistencia a los tratamientos y a un empeoramiento de la enfermedad.
Las técnicas modernas de análisis del microbiota, como la secuenciación del ADN bacteriano, permiten identificar estas bacterias y evaluar su impacto en la salud. Estos métodos ayudan a detectar desequilibrios precoces, relacionados con un mayor riesgo de cánceres digestivos, complicaciones tras una quimioterapia o un trasplante de células madre. En oncología, el microbiota también puede servir como marcador para predecir la respuesta a los tratamientos, como la inmunoterapia o la quimioterapia, y adaptar las estrategias terapéuticas.
Los tratamientos con quimioterapia suelen alterar el equilibrio del microbiota, aumentando el riesgo de infecciones y efectos adversos como la diarrea o la mucositis. Un manejo adecuado, que incluya probióticos o trasplantes de microbiota, puede restaurar este equilibrio y mejorar la tolerancia a los tratamientos. Por ejemplo, el trasplante de microbiota lavado, una técnica más segura que los métodos tradicionales, muestra resultados prometedores para tratar infecciones resistentes o complicaciones relacionadas con los trasplantes.
El microbiota también influye en el pronóstico de los pacientes con cánceres hematológicos. Una diversidad bacteriana reducida antes de un trasplante de células madre está asociada a un mayor riesgo de complicaciones, como la enfermedad de injerto contra huésped, una reacción en la que las células del donante atacan las del receptor. Por el contrario, un microbiota diverso favorece una mejor reconstrucción inmunitaria y una supervivencia prolongada.
Finalmente, bacterias específicas, como Streptococcus thermophilus o Lactobacillus gallinarum, producen metabolitos beneficiosos que inhiben el crecimiento de las células cancerosas. Estos descubrimientos abren el camino a enfoques terapéuticos innovadores, que combinan el microbiota y los tratamientos anticáncer para mejorar los resultados clínicos.
Sources utilisées
Source du rapport
DOI : https://doi.org/10.1007/s44178-026-00264-x
Titre : Guidelines for gut microbiota technology of the chinese anti-cancer association (2025 Edition)
Revue : Holistic Integrative Oncology
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Qiang Wang; Zhi Guo; Qingming Wu; Xiaomei Wang; Mingxing He; Jing Liang; Xiaoan Li; Hui Long; Mingqiang Qiao; Jun Wang; Hua Ren; Hao Zhou; Zhe Liu; Ziming Huang; Xiaojun Xu; Xiaobo Wang; Rong Shu; Rong Qu; Min Tang; Zhi Lu; Yinhong Song; Hubin Duan; Xiaojun Huang; Qian Yin; Feng Chen; Guang Fu; Xiaofei Qi; Zhihui Cai; Guoliang Pi; Xuan Zhu; Yanli Zhu; Yukui Zhang; Bichuan Hu; Jingye Meng; Huiqiang Huang; Yuhua Li; Yanjie He; Liang Wang; Danian Nie; Zhiqiang Sun; Tieying Hou; Peng Chen; Hongyan Zhang; Faming Zhang; Jun Yu; Xiaohua Tan;