{"id":63,"date":"2026-06-19T01:55:45","date_gmt":"2026-06-18T23:55:45","guid":{"rendered":"https:\/\/themedicaltribune.com\/es\/2026\/06\/19\/la-alimentacion-desempena-un-papel-clave-en-el-manejo-de-las-enfermedades-inflamatorias-cronicas-del-intestino\/"},"modified":"2026-06-19T01:56:55","modified_gmt":"2026-06-18T23:56:55","slug":"la-alimentacion-desempena-un-papel-clave-en-el-manejo-de-las-enfermedades-inflamatorias-cronicas-del-intestino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/themedicaltribune.com\/es\/2026\/06\/19\/la-alimentacion-desempena-un-papel-clave-en-el-manejo-de-las-enfermedades-inflamatorias-cronicas-del-intestino\/","title":{"rendered":"La alimentaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel clave en el manejo de las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino"},"content":{"rendered":"<h1>La alimentaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel clave en el manejo de las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino<\/h1>\n<p>Las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, son trastornos complejos en los que la alimentaci\u00f3n ocupa un lugar central. Aunque sus causas exactas siguen sin estar bien comprendidas, hoy est\u00e1 establecido que ciertos reg\u00edmenes y nutrientes pueden influir en su evoluci\u00f3n, tratamiento e incluso prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los h\u00e1bitos alimentarios tienen un impacto directo en la inflamaci\u00f3n intestinal. Una alimentaci\u00f3n rica en az\u00facares refinados, grasas saturadas y pobre en frutas y verduras, t\u00edpica de las dietas occidentales, est\u00e1 asociada con un mayor riesgo de desarrollar estas enfermedades. En cambio, la dieta mediterr\u00e1nea, basada en un alto consumo de frutas, verduras, pescados, aceite de oliva y cereales integrales, parece reducir este riesgo. Esta diferencia tambi\u00e9n se observa entre regiones: en el norte de Francia, donde los h\u00e1bitos alimentarios son m\u00e1s occidentales, la enfermedad de Crohn es m\u00e1s frecuente que en el sur, donde predomina la dieta mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>Algunas dietas espec\u00edficas han demostrado su eficacia para aliviar los s\u00edntomas y favorecer la remisi\u00f3n. La dieta de exclusi\u00f3n para la enfermedad de Crohn, por ejemplo, elimina progresivamente los alimentos sospechosos de agravar la inflamaci\u00f3n intestinal, como el gluten, los productos l\u00e1cteos, los alimentos procesados y los aditivos. A menudo se combina con una nutrici\u00f3n enteral parcial, donde parte de las calor\u00edas provienen de f\u00f3rmulas l\u00edquidas especializadas. Los estudios muestran que esta dieta permite inducir la remisi\u00f3n en una gran parte de los pacientes, incluidos aquellos que ya no responden a los tratamientos biol\u00f3gicos. Es especialmente eficaz en ni\u00f1os y j\u00f3venes adultos, con tasas de remisi\u00f3n que pueden alcanzar el 70 % despu\u00e9s de unas semanas.<\/p>\n<p>La dieta espec\u00edfica en carbohidratos, que excluye az\u00facares complejos como los disac\u00e1ridos y los polisac\u00e1ridos, tambi\u00e9n ha mostrado resultados prometedores. Se basa en la idea de que estos carbohidratos mal digeridos alimentan las bacterias pat\u00f3genas del intestino, agravando as\u00ed la inflamaci\u00f3n. En ni\u00f1os con enfermedad de Crohn, esta dieta ha permitido una mejora cl\u00ednica y una reducci\u00f3n de los marcadores inflamatorios. Sin embargo, su complejidad puede dificultar su seguimiento a largo plazo, con riesgo de deficiencias nutricionales si no se garantiza un seguimiento diet\u00e9tico estricto.<\/p>\n<p>La dieta mediterr\u00e1nea, m\u00e1s sencilla de adoptar, ha resultado ser tan eficaz como la dieta espec\u00edfica en carbohidratos para reducir los s\u00edntomas y los marcadores inflamatorios en adultos con enfermedad de Crohn. Un estudio incluso mostr\u00f3 que los ni\u00f1os que segu\u00edan esta dieta presentaban niveles m\u00e1s bajos de calprotectina fecal, un marcador de la inflamaci\u00f3n intestinal. Adem\u00e1s, la adherencia combinada a esta dieta y a una actividad f\u00edsica regular reduce significativamente las reca\u00eddas y la necesidad de corticoides.<\/p>\n<p>Otros enfoques, como la dieta antiinflamatoria para las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino, buscan reequilibrar el microbiota intestinal limitando los az\u00facares refinados y favoreciendo los alimentos ricos en prebi\u00f3ticos y probi\u00f3ticos. Esta dieta incluye prote\u00ednas magras, grasas saludables como los omega-3, frutas y verduras, evitando los alimentos procesados. Los primeros resultados sugieren una mejora de los s\u00edntomas y una reducci\u00f3n en el consumo de medicamentos en algunos pacientes.<\/p>\n<p>Las dietas bajas en FODMAP, que eliminan temporalmente los carbohidratos fermentables, tambi\u00e9n han demostrado su utilidad para aliviar los s\u00edntomas digestivos en pacientes en remisi\u00f3n o con enfermedad leve a moderada. Estos carbohidratos, mal absorbidos, fermentan en el colon, provocando hinchaz\u00f3n, gases y dolores. Un estudio mostr\u00f3 que el 78 % de los pacientes con esta dieta sent\u00edan un alivio significativo de sus s\u00edntomas despu\u00e9s de seis semanas.<\/p>\n<p>La nutrici\u00f3n enteral exclusiva, en la que el paciente solo consume f\u00f3rmulas l\u00edquidas especializadas durante varias semanas, es especialmente eficaz para inducir la remisi\u00f3n en ni\u00f1os con enfermedad de Crohn. Permite una mejora de la mucosa intestinal y una reducci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n, con tasas de \u00e9xito comparables a las de los corticoides. En adultos, aunque menos utilizada debido a su dificultad de aceptaci\u00f3n, sigue siendo una opci\u00f3n v\u00e1lida, especialmente en el per\u00edodo perioperatorio para mejorar los resultados quir\u00fargicos.<\/p>\n<p>Los suplementos alimentarios tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel. Los prebi\u00f3ticos, como la inulina o los fructo-oligosac\u00e1ridos, estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, reduciendo as\u00ed la inflamaci\u00f3n. Los probi\u00f3ticos, en particular ciertas cepas como <em>Escherichia coli<\/em> Nissle 1917 o la mezcla VSL#3, han demostrado su eficacia para mantener la remisi\u00f3n en la colitis ulcerosa. La vitamina D, a menudo deficitaria en los pacientes, tambi\u00e9n parece desempe\u00f1ar un papel en la modulaci\u00f3n de la respuesta inmunitaria. Una suplementaci\u00f3n adecuada reduce las reca\u00eddas y mejora la calidad de vida.<\/p>\n<p>Los omega-3, presentes en el aceite de pescado, podr\u00edan atenuar la inflamaci\u00f3n, aunque los resultados de los estudios siguen siendo mixtos. La c\u00farcuma, un polifenol con propiedades antiinflamatorias, ha demostrado su eficacia para mantener la remisi\u00f3n en la colitis ulcerosa, con una reducci\u00f3n significativa de las reca\u00eddas en comparaci\u00f3n con un placebo. El resveratrol, otro polifenol, tambi\u00e9n ha mostrado efectos prometedores en la reducci\u00f3n de los marcadores inflamatorios.<\/p>\n<p>Sin embargo, la adopci\u00f3n de estas dietas y suplementos no est\u00e1 exenta de desaf\u00edos. Muchos pacientes evitan ciertos alimentos por miedo a los s\u00edntomas, lo que puede llevar a deficiencias o a trastornos del comportamiento alimentario. La inseguridad alimentaria, es decir, el acceso limitado a alimentos suficientes y nutritivos, tambi\u00e9n afecta a una parte de los pacientes, limitando su capacidad para seguir estas recomendaciones. Las pr\u00e1cticas culturales, como las tradiciones culinarias o las restricciones religiosas, tambi\u00e9n pueden complicar la adherencia a estas dietas.<\/p>\n<p>Finalmente, un manejo personalizado y multidisciplinario es esencial. Cada paciente reacciona de manera diferente a los enfoques diet\u00e9ticos, y un seguimiento por un equipo especializado, que incluya un gastroenter\u00f3logo y un dietista, permite optimizar los resultados al tiempo que evita las deficiencias. Las dietas deben adaptarse a las necesidades individuales, teniendo en cuenta las preferencias, las tolerancias y el estilo de vida de cada uno.<\/p>\n<hr>\n<h2>Sources utilis\u00e9es<\/h2>\n<h3>Source du rapport<\/h3>\n<p><strong>DOI\u00a0:<\/strong> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10620-026-10049-x\" target=\"_blank\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10620-026-10049-x<\/a><\/p>\n<p><strong>Titre\u00a0:<\/strong> Update on Diet and Nutritional Therapies in Patients with Inflammatory Bowel Disease<\/p>\n<p><strong>Revue : <\/strong> Digestive Diseases and Sciences<\/p>\n<p><strong>\u00c9diteur : <\/strong> Springer Science and Business Media LLC<\/p>\n<p><strong>Auteurs : <\/strong> Mark R. Baniqued; Neha D. Shah; Jessica Dominguez; Alyssa M. Parian<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La alimentaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel clave en el manejo de las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino Las enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas del intestino, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, son trastornos complejos en los que la alimentaci\u00f3n ocupa un lugar central. 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